domingo, 15 de julio de 2007

Un extranjero en la noche más feliz de Said.

Crónica desde El Cairo. Kim Amor

Con Said nos vemos casi a diario pero apenas hablamos. Es el quiosquero de la esquina, y el otro día me soltó de sopetón: "La semana que viene me caso. Estás invitado a la boda". Del cajón de la pequeña caseta sacó una tarjeta rosa, sellada con un corazón dorado. En el interior estaba impreso en árabe un versículo del Corán, además de la fecha, la hora y el lugar del acontecimiento. "No me falles", añadió con una sonrisa de oreja a oreja. Said se preparaba para celebrar uno de los días más importantes de su vida.

La cita es a las 10 de la noche en Basatin, un barrio muy popular del sur de El Cairo. Parte del callejón está cubierto por la suan, una carpa de lona roja y amarilla con cientos de luces de colores que chispean al ritmo de una atronadora música oriental. Está repleta de gente, toda de extracción humilde. El padre del novio, Mohamed, que hoy viste una almidonada y pulcra galabeya blanca, sale al encuentro del extranjero. "Salam alekum. Gracias por venir", le grita al oído, al tiempo que le abraza y le besa ambas mejillas. "Los novios están a punto de llegar", añade.

Abriéndose paso entre el gentío, le conduce a la mejor mesa, ocupada ya por cinco familiares varones del novio, y ordena a un camarero que sirva la cena. Una bandeja bien provista de carne de cordero, kefta (ternera picada) y patatas. Para beber, un refresco bien helado, un regalo del cielo en esta noche tan calurosa, y una fuente de fruta del tiempo. "Coma, coma", dice uno de los comensales provisto de un narguile, la típica pipa de agua egipcia.

A falta todavía de los novios, a uno le hacen sentir el protagonista de la velada. Todo son atenciones y parabienes. La gente se acerca, se presenta y te saluda como si te conociera de toda la vida, una actitud típica de la hospitalidad y simpatía de los egipcios. Los más tímidos te observan con curiosidad y entre risas desde la distancia. No es habitual ver a occidentales en celebraciones de este tipo. La carpa está abierta también a los vecinos del barrio, entre ellos niños algo desarrapados que saltan de mesa en mesa en busca de las sobras de la comida.

De improviso irrumpe el coche nupcial, un turismo plateado limpio como una patena. Said está pletórico, con traje oscuro y corbata roja. Emocionado, se funde en un abrazo con su único hermano, Ibrahim, de 16 años. Después tiende la mano a la novia, vestida de blanco, y la pareja se dirige entre vítores a la kosha, el estrado donde permanecerá el resto de la velada, recibiendo felicitaciones. La plataforma, forrada con telas de cálidos colores, está en la parte de la carpa reservada a las mujeres.

El cantante del grupo musical, un tipo de voz ronca que a estas alturas de la noche suda a borbotones, anuncia la salida a escena de la primera bailarina. Los movimientos sensuales de la danza del vientre hacen subir la temperatura de la velada, sobre todo entre los adolescentes que ya se han preocupado de ocupar las mesas más próximas al escenario. Los novios se suman al bailoteo entre las palmas de los amigos y familiares, que los rodean entre empujones. La fiesta dura hasta altas horas de la madrugada. A Said se le ve inmensamente feliz.

domingo, 8 de julio de 2007

Simplemente siete.


Ayer desde la capital lusa se han vuelto a nombrado las “nuevas maravillas del mundo”, votadas a través de Internet y los teléfonos. Entre ellas como finalista estaba nuestra maravillosa Alhambra y no pudo ser, no ha quedado entre las 7 primeras.
De todos modos, no han sido unas votaciones establecidas con unas bases artísticas y culturales. De hecho la UNESCO no esta de acuerdo en esta nuevo listado.
Ha favor de 6 de las que han salido estoy pero desde luego la que me parece que no pinta nada, tanto como para decir maravilla, es el Cristo Redentor de Rio de Janeiro. ¿Seguirá en pie dentro de cientos de años? no es por nada, pero creo que no.
En resumen, Granada y España entera no preocuparse que nuestra querida “Roja” es y será por todos los siglos una joya universal, por mucho que al parecer no supieran apreciar algunos.
También me pregunto, ¿por qué 7 y no 8 o ese número redondo 10? El siete es un número misterioso y mágico. Muchos aspectos de la vida del hombre se rigen por este número. Siete días la semana, los mismos que Dios necesito para formar la tierra, los mares del planeta, los chacras (puntos de energía en el cuerpo), pecados capitales, calamidades, infiernos, en la metafísica niveles de conciencia, el arco iris tiene estos mismos colores, las notas musicales, vidas tiene un gato, entre otras muchas… los griegos tenían este número como unidad universal.

martes, 19 de junio de 2007

A la ópera en vaqueros y bambas.


En el Cairo Opera House se puede entrar en vaqueros y zapatillas deportivas, pero siempre con chaqueta y corbata. Si te olvidas la corbata no hay problema, porque ahí mismo te prestan una. La americana es otro cantar. Si no la llevas te quedas sin función. Los conciertos en la emblemática casa de la música, un moderno edificio con aires faraónicos levantado a orillas del Nilo, son parte esencial de la agenda cultural que ofrece cada año la capital egipcia.Es cierto que la oferta de eventos artísticos está lejos de parecerse a la de las grandes ciudades europeas, tanto en cantidad, calidad y variedad, pero es una de las más completas e importantes del mundo árabe. En Egipto, un país con un porcentaje muy elevado de población que no sabe leer ni escribir, las artes pasan casi desapercibidas. Además, acudir al cine, al teatro o, sobre todo, a la ópera está al alcance de pocos.

Los precios, muy asequibles para los occidentales, son excesivamente elevados para la mayoría de la población, cuyo salario medio es de unas 500 libras egipcias al mes (65 euros). Por ejemplo, ver una película cuesta entre 15 y 25 libras egipcias, (de 2 a 3 euros), una fortuna para una familia. En comparación, por tan solo algunas libras de más se puede disfrutar de una noche de bel canto en la ópera, como la que ofreció hace unas semanas la mesosoprano española Teresa Berganza.

La relación de Egipto con la música clásica viene de lejos. Fue a mediados del siglo XIX cuando se construyó el primer auditorio operístico de El Cairo. Para inaugurarlo, el entonces virrey del país del Nilo, Ismail Pachá, encargó a Giuseppe Verdi que pusiera música a una tragedia de amor ambientada en la época faraónica. El resultado fue Aida. El genial compositor italiano no acabó la obra a tiempo. La llamada entonces Royal Opera House se inauguró en 1869 con Rigoletto.

El antiguo edificio fue pasto de las llamas 102 años después, en 1971. Sobre sus cenizas se levantó en 1988 el actual complejo operístico. La Sala de Teatro, de cuatro niveles, tiene forma de herradura y una capacidad para más de 1.000 espectadores. Como suele ocurrir en otras partes del mundo, acudir a la ópera en la capital egipcia da cierto caché. Las veladas reciben a la crème de la crème de la sociedad cairota, además de los miembros del cuerpo diplomático, que llegan con sus coches de lujo y mejores vestidos. Todo un espectáculo y, en según en que ocasiones, más atractivo incluso que la función misma.

Lo peor es cuando recibe la visita del presidente del país, Hosni Mubarak, o de la primera dama, Suzanne. El centro de la ciudad se colapsa aún más, porque es necesario limpiar las calles al paso de la comitiva, y los alrededores y el interior del complejo se ponen hasta los topes de policías.Hace poco, la presencia en el Main Hall de Suzanne Mubarak obligó a cancelar a última hora por motivos de seguridad un concierto de jazz que estaba previsto esa misma noche en una sala adyacente. Un fastidio, vamos. "Egipto es como una gran hacienda que pertenece a la familia Mubarak", dijo en voz baja un irritado amante del jazz tras conocer la suspensión del evento.

domingo, 20 de mayo de 2007

A veces me pregunto...

A veces me pregunto si los peces duermen
y si los buitres viven de la muerte,
si hay un sindicato de hormigas
que se resignan a estar jodidas.
No me vale que me digas
que la vida es aburrida
o que nos dan gato por liebre
o todo es cuestión de suerte.
A veces me pregunto si los peces duermen
y si los vampiros tienen cuenta corriente,
si hay gusanos vestidos de zorro
o sanguijuelas con mucho morro.
No me vale que me digas
que la vida es un engorro
o que nos dan gato por liebre
o todo es cuestión de suerte.
A veces me pregunto si los peces duermen,
si los cocodrilos son zapatos con dientes,
si es cierto que mueren mariposas
si da la casualidad que chupan cierta rosa.
No me vale que me digas
que la vida es otra cosa
o que nos dan gato por liebre
o todo es cuestión de suerte.
A veces me pregunto si los peces duermen
y si aquel gorila es algún pariente,
si son las cigarras que viven cantando
o hay panteras camufladas que están desafinando.
No me vale que me digas
que la vida te da asco
o que nos dan gato por liebre
o todo es cuestión de suerte.
A veces me pregunto si los peces duermen.

sábado, 28 de abril de 2007

La tormenta que lo engulle todo

La primavera también es caprichosa en Egipto. Entramos en lo que se conoce como jamsín, que traducido del árabe significa cincuenta. Son cincuenta días en los que el clima es muy variable. Un día amanece soleado, claro, respirable y algo caluroso, para luego, en la noche, descender bruscamente la temperatura. Puede ocurrir lo contrario, que la ciudad se levante coronada de nubarrones y apestando a tubo de escape, sea necesario salir a la calle con una chaqueta y se acabe durmiendo con la ventana abierta y espantando a los mosquitos que zumban detrás de la oreja.

También es la época donde caen las primeras y escasas lluvias del año en El Cairo, si a eso se le puede llamar llover. El agua cae del cielo a regañadientes y lo hace solo 5 o 10 días a lo largo de los 12 meses. En estas circunstancias, se entiende que muchos cairotas consideren al Nilo un regalo de Dios. Gracias al río, pulmón de Egipto, gran parte de la ciudad rebosa verdor. En algunos barrios, sobre todo los más próximos al agua, la vegetación parece propia de un país tropical. El 97 por ciento del territorio egipcio es desierto.Pero lo más peculiar y singular de la primavera, en esta parte del mundo, son las tormentas de arena, también llamadas jamasín, que todo lo cubren e invaden, y que llegan siempre acompañadas por un calor muy fastidioso, entre los meses de marzo y mayo. El jamasín no traiciona, de alguna u otra manera siempre avisa antes de invadir la ciudad.La primera señal es el viento, que se levanta de golpe y porrazo. Son ráfagas más fuertes de lo habitual. Los papeles y demás desperdicios que yacen en las calles de El Cairo alzan pronto el vuelo y empiezan a revolotear sin rumbo alguno.

La primera señal es el viento, que se levanta de golpe y porrazo. Son ráfagas más fuertes de lo habitual. Los papeles y demás desperdicios que yacen en las calles de El Cairo alzan pronto el vuelo y empiezan a revolotear sin rumbo alguno.

Acto seguido, uno empieza a percibir, en la lontananza, una extraña nube que se aproxima lentamente. Son millones de partículas de polvo y granitos finos de arena que viajan a gran velocidad,a través de los cielos, procedente del sur. Es la señal. Hay que empezar a prepararse. El monstruo empieza a enseñar sus fauces.

La nube avanza sin dilación hasta engullir literalmente toda la ciudad. La atmósfera adquiere entonces un color amarillento. A veces es tan densa que, en pleno día, es necesario encender las luces de las casas o de los automóviles. Los edificios desaparecen de golpe y porrazo y no se ve tres en un burro.

La insidiosa arenilla del desierto se cuela por todas partes. Por los huecos de la nariz, los pequeños orificios de las orejas y, si uno abre en exceso la boca, queda impregnada en la garganta. Una auténtica pesadilla. A todo eso hay que añadir el calor, que en esas circunstancias llega a ser sofocante. En esos días se suele ver a extranjeros, sobre todo de origen asiático, caminado por las calles de la capital con una máscara cubriéndoles la nariz y la boca, a lo Michael Jackson.

Lo mejor en días así es salir a la calle lo menos posible, aunque entre paredes tampoco se está a salvo del todo. No es extraño saborear arenilla mientras uno come en casa un plato de espaguetis o una ensalada. Es el aliño típico de los días de jamasín.

Crónica desde El Cairo - Kim Amor

Con permiso de mi coleguilla Sónia,sigo poniendo los post de "nuestra niña" LA VICTORIOSA.


domingo, 22 de abril de 2007

"Conseguimos volar como los pájaros, nadar como los peces pero no vivir como hermanos..."

Martin Luther King

domingo, 8 de abril de 2007

Impresiones londinensas


Como en esta vida todo llega, todo pasa. Bueno ya he llegado de mi viaje a Londres y ahora os comento mis impresiones y “mitos” que en ocasiones no son tales.
Estuve 6 días y casualidades o no, no ha llovido ni un día. Es más diría que el tiempo mejor incluso que en la zona española (que es donde vivo).
El famoso te de las 5, me arriesgaría a decir que ni saben lo que es. El se te toma pero vamos cuando pinta o pueden porque viendo el ritmo frenético de la ciudad…
El cambio de guardia una guirilada total, a parte de todo un tanto largo, pesado y mucha gente apelotonada.
Por lo demás, la ciudad me gustó, volvería otra vez sin problemas. Y desde luego la fama que tiene de ser un verdadero paraíso del shopping es una realidad como un templo. Eso si, te lo puedes permitir poder comprar algo porque los precios no son ni mucho menos populares. Os diría que un billete de metro simple (tube para ellos) 4 libras que al cambio son unos 6,5€ y todo así.
El Big Ben y el Parlamento junto con la Abadía de Westminster preciosos. El Tower Brigde, la catedral de San Paul digno de ver.
Lo que mas me ha fascinado es el mercado de Camden y el Covent garden pero especialmente en el primero por el eclecticismo que contiene el lugar en si. Hippies, góticos, alternativos, africanos, asiáticos de cualquier punto de dicho continente…algo distinto para mi.
Las distancias son distancias, ¡viva el metro! que aunque presuman de tener el más antiguo del mundo evidente nada mas entrar en él lo confirmaras.
El British museum, una joya todo lo que alberga pero claro el día que se revelen con él todos los antiguos imperios se quedara vació. Vaya maneras de robar arte durante la historia sin tener piedad. Y si alguna vez creí que se estaban riendo de mi a la cara ha sido en este viaje cuando entre en la Tate modern, que es el museo de arte moderno, no comment!.
El alojamiento como es caro como el resto del lugar me lo hice en plan mochilero de hostel y tal y os recomiendo la experiencia ni no la habéis vivido. A parte que como no, estaba lleno de españoles. Y eso que dicen las estadísticas que somos los que menos nos movemos…
Uy! Y si alguna vez creí que me iba defendiendo por el mundo con mi inglés básico al llegar allí descubrí que menuda pronunciación la original. Hasta ahora me defendía porque nunca había estado en un país anglosajón pero en Londres ha sido otra historia.
En definitiva, no dudes en hacer una escapada a esta ciudad, la mayor de Europa y para según algunos la “capital europea”.
Y en breves…a pensar en el siguiente! Jejeje.

sábado, 7 de abril de 2007

Huéspedes de las dunas

Crónica desde El Cairo - Kim Amor

La inmensa mayoría de los 72 millones de egipcios viven a ambas orillas del Nilo,que cruza el país de sur a norte. El resto, más del 97% del territorio, es desierto. La magia de las dunas atrae a buena parte de los expatriados. Algunos se han convertido en auténticos zorros del desierto y han hecho de los valles áridos y arenosos su segunda residencia. Esperan con ansia la llegada del fin de semana para lanzarse con sus potentes 4x4 en busca del silencio y del cosmos.

La mejor época para escaparse al desierto es de octubre a abril, ya que el resto del año es demasiado caluroso. En invierno hay que ir bien abrigado, porque por las noches hace un frío que pela. En primavera hay que andarse con cuidado por si aparece el jamsín, la temible tormenta de arena que engulle sin dilación y sin contemplaciones todo lo que encuentra a su paso.

Hay excursiones de un solo día, como si de un picnic al campo se tratase. Para los neófitos es un buen arranque. El destino puede ser un paraje cercano a El Cairo, al que se llega en un par de horas como mucho. Unos cuantos kilómetros por carretera asfaltada y otros tantos a través de la inmensidad. Al frente de la expedición va siempre el experto, provisto del correspondiente GPS, el verdadero salvavidas en este mar seco, plagado de fósiles de una belleza prodigiosa, como dientes de tiburones, caracolas y troncos de árboles.

Para el que conduce, la sensación de libertad es absoluta. Aquí no hay carnet por puntos que valga. La caravana de vehículos galopa como caballos desbocados hasta que se detiene en la falda de una larga hilera de dunas. La expedición monta en un abrir y cerrar de ojos el campamento, trepa a una de las dunas y otea el infinito. La mirada se pierde en un océano de arena blanca y, en lo más alto, en un cielo de azul intenso. Pequeñas ráfagas de brisa acarician con cariño la cresta y la ladera de la ola arenosa, marcada por las huellas de los pies descalzos.

Después de comer, uno puede echar una pequeña siesta bajo el toldo, leer un libro o pasear por las inmediaciones. Luego toca esperar el atardecer, cuando la luz templada pinta el vacío de un color anaranjado. Sin duda, es una experiencia inolvidable. Pero más sublime es alargar la excursión y quedarse a dormir, bien al raso, si la temperatura lo permite, o bien en tiendas de campaña.

Cuando la noche asoma se enciende un fuego y se preparan a la brasa unos buenos chuletones. Después, un café o un té y algún que otro licor. Hay quien saca la guitarra y entona viejas canciones. Llega uno de los momentos más sublimes. Antes de acostarse uno se deja llevar oculto en la noche más oscura por el misterio del universo. El inmenso manto de luces nocturnas brilla como probablemente en ningún otro rincón del planeta. No falta la estrella que sin previo aviso surca el cielo de manera fugaz. Apoteósico.

Una vivencia solo comparable a la que te brinda el desierto al amanecer. Es momento de alejarse tímidamente del campamento, plantarse en medio de la nada y sentir el alma del silencio más absoluto. Prodigioso. Si se puede, al desierto hay que ir al menos una vez en la vida.

miércoles, 21 de marzo de 2007


Hoy ha entrado la primavera. Para mí, la mejor estación del año. El tiempo empieza a mejorar, los campos se ponen muy bonitos, las flores resplandecen, los días tienen más horas de Sol y eso parece que anima a uno mismo. Aunque este año no nos podemos quejar porque el invierno ha sido casi como un largo otoño. Lo “malo” de esta estación es que como bien dice el dicho “la sangre altera” y en mi caso es verídico, pero bueno lo llevo bien jejeje.

miércoles, 14 de marzo de 2007


Hoy he tenido un momento de estos en los que me quedo como out y me meto en mi mundo. Me dio por imaginar que pasaría si un día al ir a mirar la primitiva como todas las semanas sorpresa sorpresa …de un segundo a otro paso de ser un currante mas de este mundo a ser millonario.
Uf! De imaginármelo se me ponen los vellos de punta. No tener que depender de nadie, no tener que aguantar a nadie por un sueldo siendo igual que todos y estando a ordenes de otras personas, por hacer según le venga en gana a uno mismo, no tener unos horarios fijados, no dar explicaciones…en fin una serie de cosas que ya todos suponemos.
¿Qué haría? Pues desde luego irme a un spa o similar una semana para intentar creérmelo y desde luego seguir con los pies en la tierra. Dejar posiciona a mi hermana y a su familia (vamos que ni la duquesa de Alba viviría como ella a partir de la fecha jejeje) Luego en un año o así por el mundo a mi aire sin un rumbo fijo y una de las cosas que me apetecen mucho en este mundo es probar la experiencia como cooperante en la India, ya se que hay muchos lugares en el mundo por desgracia para cooperar pero no se el porque ese país me atrae enormente. Y por último (entre las cosas que tengo claras) adoptaría como mínimo a un baby o dos.
Bueno y tras ese lapsus mental y de nuevo con los pies en la tierra me di cuenta de que tenía que seguir trabajando…uffffffffff, sin comentarios.
Por eso, ¡que poco cuesta soñar!

lunes, 5 de marzo de 2007

Fiesta nacional, ¿seguro?.

No estoy de acuerdo. Una fiesta, ¿a costa de sacrificar un animal? que alguien me lo explique porque mi coeficiente intelectual no debe de llegar.
Desde luego por fiesta y más sobre manera nacional podré entender: las fallas, el carnaval, etc…

miércoles, 28 de febrero de 2007


Como ya he comentado en alguna vez en un post, mi verdadera afición es viajar.
El próximo destino será la capital británica, Londres. Aprovechando los tan conocidos últimamente vuelos de bajo coste (en esta ocasión Easyjet) e “innovando” en cuanto a mi y el alojamiento probando la experiencia alberguista (Generator hostel). Así que si algun@ que entre aquí y halla estado quiere dejarme algún consejito seria de gran agradecimiento.
Que ganas ya de que llegue el momento de escuchar, entrando en pista y despegar…

domingo, 25 de febrero de 2007

Gracias

Este pequeño post es para daros mi agradecimiento a tod@s los que dedicáis un minuto de vuestro valioso tiempo en leer este blog. Y especialmente mención a los que escriben algún tipo de comentario.
He puesto un cronometro de las personas que entran a visitarlo y cual ha sido mi sorpresa que son más de las que esperaba.

Y ahora ya podéis escribir tod@s los que queráis tanto si sois bloggers como yo como sino, o anónimos. Ya he dado con la opción que sin querer estaba bloqueada y como la informática y yo nos llevamos lo justo (ni bien ni mal)… jejeje

Nuevamente, gracias.

sábado, 17 de febrero de 2007

Alguien me explica ¿qué les pasa a los del PP? Primero este día fue lo gran afirmación de nuestro EX (a Dios gracias!) diciendo eso de” ahora si sé que no hay armas en Irak de destrucción masiva, pero todos creíamos que sí”. Todos??? Joe!!!todos lo que hicimos fue salir a la calle a decir NO a la guerra y erré que erré que como el que oye llover a la guerra que se fueron o “nos llevaron”.
Y ahora dice el tal Miguel Ángel Rodríguez "España tiene que saber quién puso las bombas del 11-M, pero también quién puso a Zapatero en la Moncloa".
¡Toma ya! casi nada la frasecita…
Simplemente y nunca mejor dicho, A veces el silencio es la mejor de las respuestas.

miércoles, 14 de febrero de 2007

Competencia

Como ya sabréis, a partir del 28 de febrero las operadoras de telefonía están obligadas a facturar por segundos desde el primer segundo. Esto ha obligado a reajustar las tarifas en las operadoras y ¡OH SORPRESA! todas han aumentado sus precios.
Tamaña casualidad ha originado una investigación por practicar acuerdos que atentan contra la libre competencia. Investigación que no sirve para nada, y si no, al tiempo.

En vista de que estos gigantes hacen todo lo que está en su mano para sacarnos la sangre... hagamos nosotros lo propio.

Seguramente muchos (entre los que me incluyo) estamos atados a alguna de las compañías por un contrato de permanencia de 18 meses. Cuando te das de alta, o cuando te dan un movil nuevo, te obligan a firmar una cláusula por la que te comprometes a permanecer año y medio con la compañía, y en caso de que quieras cancelar el contrato, te imponen unas sanciones disparatadas. Pues gracias al Real Decreto 424/2005 del 15 de Abril, este tipo de esclavitud queda abolida. El R.D. mencionado autoriza a cualquiera que no esté de acuerdo con las nuevas tarifas a romper el contrato con la operadora sin penalizaciones por este motivo.

¿Qué ventajas tiene esto? Pues tiene ¡MÓVILES NUEVOS PARA TODOS! Traduciendo: si te intentas cambiar de compañía, sacarás un movil por la cara, tanto si te vas a la nueva, como si mantienes tu compromiso con la actual aceptando la contraoferta que te harán.
Sospecho que durante el mes de marzo, los departamentos de altas y de fidelización de estas empresas van a echar humo.

Este post ha sido copiado de el blog de Enebro,tomandome las libertades con su respeto.Copialo y pasalo.Gracias.Dado que es un tema que nos afecta a todos los usuarios.

lunes, 5 de febrero de 2007

Crónicas desde El Cairo.Los guardianes de la vida ajena.

Uno de los personajes más singulares de las ciudades egipcias es el bauab o portero de casas y edificios. Son gente humilde que, en la mayoría de los casos reside en su lugar de trabajo, siempre en pequeños y míseros cuartuchos situados a pie de calle, en los sótanos o en las azoteas. Gran parte proceden del sur de Egipto. Abdú es uno de ellos. Comparte con su mujer, Maha, un habitáculo de apenas 10 metros cuadrados en los bajos de un inmueble de cinco plantas de Maadi, un barrio residencial del sur de El Cairo.

Abdú tiene unos 60 años y anda siempre enfundado en una desastrada galabeya de color gris, salpicada de lamparones. Se nota que es corto de vista porque es necesario plantarse a menos de un metro de su nariz para que te reconozca. Habla poco, lo justo, y cada primero de mes pasa a cobrar raudo sus pingües honorarios a los vecinos. Lo hace discretamente. Toca la puerta, sonríe y ladea ligeramente la cabeza.

Su jornada laboral arranca antes de que salga el sol. Armado con un cubo y una bayeta, lustra los vehículos de los vecinos. Después va a comprar el pan al señor Ibrahim, un militar retirado que vive en el primero primera, que es el dueño del edificio. Al mediodía suele echarse una siesta y por la tarde está a la expectativa por si le surge algún encargo con el que ganarse una propina. A veces charla con Hefzy, el bauab del edificio de enfrente. Antes de irse a dormir, recoge las bolsas de basura que hay que dejar en el rellano.

Los bauabs conocen al dedillo todo lo que ocurre en su barrio. Son una fuente inagotable de información, que comparten entre ellos en animadas charlas. Saben con quién vas, con quién vienes, a qué hora sales o regresas. Vamos, un pozo de sabiduría de la vida cotidiana de cada uno, lo que, en cierta medida, no deja de ser incómodo y, en según que circunstancias, hasta engorroso. De hecho, la policía acude primero a los bauabs para esclarecer cualquier incidente que haya ocurrido en el barrio. Muchos sirven también a las agencias inmobiliarias, a las que informan puntualmente de los pisos que quedan vacíos, a cambio, eso sí, de una comisión si se alquilan.

Los hay muy hacendosos y cumplidores, como Abdú. Un día despertó a todo el vecindario a las 6 de la mañana porque un desalmado había aprovechado la oscuridad de la noche para robar la bicicleta de la inquilina del 2° 2ª. Fue tal el disgusto que arrastró su pena durante varias semanas. Y es que Abdú se toma el trabajo muy en serio.

Otro cantar es Naser, cuya tarea consiste en vigilar una villa señorial, rodeada de un jardín frondoso, de la misma calle. Fumador empedernido, Naser pasa las horas sentado en el interior de una caseta de madera. Cuando no dormita, lee en voz alta el Corán o escucha a un imán recitándolo a través de una pequeña radio. Apenas se mueve y cuando lo hace es para desplazarse con un silla a un lugar donde el sol pegue de lleno, si el día es frío, o bajo la sombra de un árbol, si estamos en pleno verano. Ni que decir tiene que a Naser se le ve feliz. El tiempo no pasa para este hombre de fino bigote y cabello peinado hacia atrás que engulle las horas a golpe de parsimonia.

sábado, 3 de febrero de 2007

Votad


Entrad en esta web e intentad colaborar con el nuevo listado d las nuevas 7 maravillas del mundo.Y por favor no os olvidéis de incluir entre ellas nuestra maravillosa Alhambra.

Si tenéis curiosidad por saber los que he elegido yo, has sido:
La Alhambra (como no!), las pirámides de Giza ( Sonia BCN, que recuerdos! snif sniiiffff…), Santa Sofía, Taj Mahal, Acrópolis, Petra y la Gran Muralla China.

Os agradecería ,si alguien lee mi blog jejeje, me dejarais el comentario y si habéis votado que me digáis que sitios que no se asemejen a los míos.
Gracias.



jueves, 1 de febrero de 2007

Que bien se está cuando se esta bien, ¿verdad? Pero…cuando no es así o no lo vemos de esa forma?
Y encima luego desde ayer eso de mala hostia, dan unas “fantásticas” fotografías de las miserias d este mundo y tras esa noticia una d la NASA de los miles de millones de dólares que va a costar no se que van a hacer…(tal rabia tenia que ni lo oí)Uffff... mejor arreglaban los problemas de este mundo para luego ir la espacio y demás. Es q es un tema q m pone tenso.
Si es que ya lo digo yo: A veces este mundo es para decir, ¡pare! que yo me bajo aquí.

martes, 23 de enero de 2007

Crónicas desde el Cairo

Serpientes a buen precio en el zoco

Bienvenidos al Suk al Gomá, el mayor mercado popular de El Cairo. Aquí todo se vende y se compra a precios irrisorios. Ahmed, por ejemplo, ofrece serpientes a bajo coste. Son delgadas y miden más de un metro. "No son venenosas. Las traigo del campo", dice. Ante la cara de póquer del foráneo, resuelve colocar varios invertebrados alrededor del cuello de su hijo, un chaval de unos siete años. Los reptiles se mueven con soltura, incluso uno de ellos osa acercar su cabecita plana a la nariz del extranjero. Ahmed y su hijo ríen con descaro. "Coja una, sin miedo, sin miedo", anima el vendedor.

El Suk al Gomá (mercado del viernes en árabe) abre el día festivo semanal musulmán. Miles de cairotas, la gran mayoría de extracción muy humilde, se amontonan frente a los centenares de tenderetes a cielo abierto que se extienden a lo largo de una vieja vía de tren en desuso. Para avanzar entre los raíles hay que abrirse paso casi a codazos y con cuidado de no tropezar. A primera vista uno tiene la sensación de hallarse en medio del caos más absoluto. Pero una vez inmerso en el desorden se da cuenta de que el mercado está más o menos organizado.

El puesto de Ahmed, por ejemplo, forma parte de la sección de animales. Por un lado, serpientes, tortugas y peces de colores. Unos metros más allá, a la sombra de un puente, palomas, aves rapaces, periquitos, cotorras y loros. Pintado a lo graffiti en una de las paredes se anunciaIbrahim el loco. Vendedor de palomas, con su número de teléfono. Poco importa que en Egipto se hayan dado recientemente casos de gripe aviaria. Las aves, metidas en jaulas artesanas de madera de palmera, pasan de mano en mano sin cautela ni temor alguno. Por si las moscas, los visitantes optan por cambiar lo más rápidamente posible de sección.Nos encontramos ahora junto a los vendedores de desguace de artículos electrónicos. Un individuo, tocado con un llamativo turbante, toma el té junto a una montaña de piezas de ordenadores y calculadoras. Otro, de grueso bigote, exhibe microchips de móviles, radios y televisores de los años cincuenta y grandes despertadores de caja metálica. "Oiga, pero ¿estos relojes funcionan?", pregunta sorprendido el extranjero. "Pues claro que no, pero sirven como decoración", responde sin pestañear el buhonero. Es tanto lo inservible que es fácil confundir el género que está a la venta con los desperdicios que cubren por doquier los raíles y aledaños. En ocasiones esto parece más un vertedero que un mercadillo.

Tras sortear varios embudos de gente --algunos protestan por el atasco-- aparecen los muebles, los váteres, las tuberías oxidadas y demás artículos de fontanería. No falta tampoco la sección de ropa usada, vestidos de novia incluidos, además de zapatos de todo tipo. Entre los pocos artículos por estrenar está Fulla, la versión de Barbie de los países árabes, que cubre su cabello con el velo islámico. No es la única muñeca, hay más, pero todas mutiladas. Sus miembros amputados y las piezas de plástico están amontonadas en una gran pila. ¿Habrá que armarlas como si de un puzle se tratase? Menudo mercado. Sin duda peculiar.

Kim Amor desde El periódico

miércoles, 10 de enero de 2007

Peeling interior

¿Os imagináis que en vez de ir a hacer un peeling tradicional, pudiéramos ir a uno tradicional? Coger el teléfono y…

-¡Buenos días! clínica el karma feliz (por ejemplo, un buen nombre)
-Quería pedir cita para un tratamiento completo.
-Si, mire para mañana a las 5 de la tarde.
-Muchas gracias, allí estaré.
-Buenos días, hasta mañana.

Y así, llegar al día siguiente a la cita, hacer lo solicitado y como “nuevo”.Sin miedos. Sin el que dirán. Sin el porque de las cosas. Sin el q…Sin el q…dichoso q. Tantas y tantas veces.
Y tras esto, luego pienso (más de lo que lo hago habitualmente) y me digo: De que nos quejamos…viendo lo que se ve por el mundo.

Pero supongo que es condición del género humano el inconformismo.